Ellas

El silencio reinaba aquella vez. Solo se podía percibir el pequeño revoloteo de un mosquito en la bombilla que desprendía aquella tenue luz. En cualquier caso hubiera aguantado muy poco con ese silencio; el temor de encontrarme conmigo misma siempre me ha invadido. Pero la voz me llamó. Mi corazón me llamó de nuevo. Me necesitaba de nuevo. Necesitaba de mí, yo misma necesitaba de mí. Hablamos de personas que realmente creí conocer y de los cuáles actualmente no hay lazo alguno. ("Duele como si de cinco balazos se tratase") Y no engañaré, quería correr y taparme los oídos. Gritar y taponar la voz... Tapar la decepción.
Pero bueno, me alegró un poco darme cuenta que aunque me equivocara en tratarlas algunas veces, intentaba, juro que intentaba ser mejor, ser mejor para esas personas, juro que lo dí todo por cada una de ellas.

1 comentario:

Marinita dijo...

Holaa!
es la primera vez que paso por tu blog!
la verdad es que es normal que nos sintamos mal y nos volvamos desconfiados, porque personas en las que teniamos plena confianza, nos decepcionan, y eso es un palo duro.
Pero no tienes que sentirte mal, no es culpa tuya, porque tu lo diste todo, y ellos te pagaron asi.. Pero tranquila que existe gente autentica en el mundo, y seguro que conocerás mas gente mejor que ellos.
¡ Un saludo !

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